Leonardo disfruta mucho de comer entre su mamá y su papá.
Su mamá lo abraza feliz y ambos miran hacia la cámara, aunque Leonardo quisiera tocarla también.
Su papá me regala esta pose con su hijo, mi nietecito.
Leonardo camina solo algunos pasos, con mucho orgullo y felicidad. No parece tener miedo. Sabe, siente, que su papá está detrás de él, para apoyarlo cuando lo requiera. Que sea así mientras el pequeño lo necesite.
Ahí, parece decir Leonardo en estos días. Y señala todo, todo: las plantas, los grillos de palma que cuelgan del techo, el jardín con sus plantas, la lámpara, la ventana. Todo señala, todo le interesa, de todo quiere que le digamos el nombre, la razón...
Hoy se encontró con sus viejos amigos en su cama de arriba, de ahí su cara de contento y el gan abrazo que le dio a Trudy.
Se aplica mucho en aprender a leer, como se puede ver.